A medida que el mundo se vuelve más conectado digitalmente, muchas personas se sienten más desconectadas que nunca. Pero no es un sentimiento con el que tengas que seguir viviendo. Asume un papel activo para abordar la soledad.
- Inicia una conversación. Llama a un amigo o a un familiar, o entabla una
conversación con un vecino. Hablar con otras personas durante el día reduce la
soledad. - Utiliza la tecnología para una conexión real. Encuentra grupos o clubes en línea
en los que puedas participar y tener interacciones positivas y significativas. - Reconsidera tu tiempo libre. Si pasas todo el tiempo solo en casa, tiene sentido
que te sientas solo. Haz un nuevo plan. - Encuentra un pasatiempo, idealmente con otras personas. Únete a una clase o
a un club con personas que compartan el mismo pasatiempo e interés. - Voluntario. Sal de tu comunidad y participa en organizaciones que brindan
servicios importantes. No solo podrás conectarte con otros, sino que también
marcarás la diferencia. - Prioriza las experiencias. Sal de tu rutina normal y haz algo nuevo. Ve al cine,
visita un museo, viaja, toma una clase u organiza una fiesta.

- Sé amable contigo mismo. No te menosprecies ni te digas que siempre estarás
solo. Practica la autocompasión y sé tu mayor animador. - Aborda las barreras. Observa lo que te impide conectarte socialmente. Las
barreras comunes incluyen la salud física, la tecnología y las agendas ocupadas. - Encuentra maneras de cuidar a tus amigos y familiares. Si quieres sentirte
menos solo, no esperes a que tus seres queridos se acerquen a ti. Conéctate con
ellos y encuentra formas de demostrarles que te preocupan y que estás
involucrado en la relación. - Busca ayuda. Si tienes dificultades para afrontar la soledad, habla con tu
médico o con un profesional de la salud mental. No permitas que los sentimientos
de soledad te impidan vivir la vida que deseas.